Despertando
la emoción por el conocimiento, inicio mi día con libro en mano y listo para
responder cada pregunta y participar como si estuviera en primera división de
alguna selección. Sin embargo la primera pregunta que me voy respondiendo es
que mi libro es de primera edición, tristemente comparándolo con el libro
correcto que tiene mi compañero que es la séptima edición. Antes de realizar la
comparación participe leyendo valientemente tres párrafos y cinco ejemplos,
cuando me percato la reacción de mi compañero de, ¿y él que estará leyendo?
El
Ingeniero nos indica que las instrucciones son realizar las paginas cinco y
seis, el cual me pareció raro cuando los ejemplos estaban en la pagina cinco y
seis. Para no perder tiempo de regresar el libro y perder los puntos del
ejercicio, tomo la decisión de aun así realizar otros ejercicios aunque no sean
los correctos decido hacerlos, pero por obvias razones tuve la validación del
Ingeniero para seguir con esos problemas y obtener los puntos. Sin esperanza de
recuperar el libro ya perdido, ya he escrito en el, por lo tanto que nunca aceptarían
de regreso un libro rayado, lo doy por perdido.